Las plantas generadoras de energía ofrecen suministro eléctrico continuo, garantizando la operatividad de empresas y hogares ante apagones. Sus principales ventajas incluyen la seguridad operativa, evitan pérdidas económicas, permiten la generación en zonas remotas, ofrecen alta potencia y robustez (especialmente los modelos diésel) y mejoran la eficiencia energética en procesos industriales.