Las plantas generadoras de energía (plantas de emergencia) aseguran la continuidad operativa al respaldar cortes eléctricos, evitando pérdidas económicas, paros de producción y riesgos de seguridad. Son cruciales para mantener equipos críticos activos, como sistemas médicos o servidores, ofreciendo autonomía en cortes y, a menudo, energía donde no hay red.