Un edificio inteligente utiliza tecnologías IoT (Internet de las Cosas), IA y automatización para gestionar de forma centralizada y eficiente servicios como iluminación, climatización, seguridad y ascensores. Optimizan el consumo energético, mejoran la sostenibilidad y ofrecen mayor comodidad, seguridad y conectividad a sus usuarios, monitorizando en tiempo real.