La coordinación de protecciones eléctricas optimiza la seguridad y continuidad operativa al asegurar que, ante una falla, solo se desconecte el dispositivo más cercano al incidente. Esto minimiza tiempos de inactividad, protege la infraestructura y equipos costosos (motores, transformadores, cómputo y comunicaciones), reduce riesgos de arco eléctrico para el personal y garantiza el cumplimiento normativo.