La importancia de los pararrayos radica en proteger personas, estructuras y equipos de los daños catastróficos de los rayos, atrayendo la descarga eléctrica y conduciéndola de forma segura a tierra para prevenir incendios, daños estructurales, explosiones y la destrucción de equipos electrónicos, siendo vital para la seguridad de edificios altos, industrias y zonas con alto riesgo eléctrico.