La calidad de la energía eléctrica es vital para el buen funcionamiento de los equipos críticos y por supuesto para la elaboración de una correcta estrategia de protección. Un estudio de calidad eléctrica busca medir las condiciones en las que llega la energía eléctrica a sus instalaciones y el estado de estas para verificar la correcta alimentación de sus equipos críticos y así garantizar una operación confiable y segura.