Un estudio de calidad eléctrica, también conocido como análisis de calidad de la energía, es un proceso que evalúa la calidad de la energía que se suministra a un sistema o instalación. El objetivo principal es identificar problemas como desviaciones de tensión, frecuencia, distorsiones armónicas, y otros fenómenos que puedan afectar el rendimiento y la vida útil de los equipos.